PILOTEANDO TORMENTAS

En la carrera profesional o el camino del emprendedor se transitan muchos momentos de crisis. Algunas de éstas, son naturales en el crecimiento de una PyME e incluso positivas para su sano crecimiento. Pero es importante aprender a distinguir estos síntomas, si los problemas persisten en el tiempo sin perspectivas de solución. Este es un riesgo que puede suponer perderlo todo.


En ocasiones puede tratarse de factores externos (contexto económico, caída del consumo, robo, etc.), en otras se trata de situaciones propias de la empresa (mala planificación o falta de inversión) y también puede incluir cuestiones personales (enfermedades, problemas familiares, entre otros). Sin importar el origen de estos factores, lo más importante es el diseño de una estrategia que redireccione el emprendimiento fuera de tormenta, y reduzca al mínimo las posibilidades del fracaso.

OPCIONES

Contratar profesionales

Existen algunos aspectos de la dinámica de nuestro emprendimiento en los que quizás no seamos expertos. Y si bien, en tiempos de “ajustes” es impensable incrementar costos operativos, una decisión acertada en esta derivación de funciones, puede darnos la lucidez necesaria para volver a encarar la dirección de nuestro negocio con un nuevo aire.

Reducir el negocio Hay algunos costos, sin embargo, que pueden reducirse y hasta eliminarse hasta que vengan tiempos mejores. ¿Trabajar desde tu casa o a domicilio? ¿Mudarse a un local más pequeño? ¿Mantener una oficina virtual? A veces reducirse, es sólo agruparse para tomar energía y salir con mayor fuerza.

Asociarse

Quizás en este momento tu negocio no sea autosustentable, pero sumar esfuerzos con otro profesional o emprendimiento similar en marcha ha resultado la solución en numerosos casos estudiados. Puede funcionar desde la cooperación con un competidor en situación similar (repartiendo turnos de trabajo, dividiendo clientes o compartiendo aportes y rentabilidad), o bien con una estructura mayor, operando bajo su tutela, como distribuidor o representante, o

también integrándose con un negocio complementario (compartiendo gastos, local u oficina para reducir costos).

En cada uno de los escenarios posibles, el análisis profundo es fundamental y si no contamos con todas las herramientas la opción más asequible es la formación y el entrenamiento, adquiriendo técnicas de probada eficiencia e imitando los casos de éxito. Las crisis no son el final de nada, sino nuevos comienzos.


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©2019 por Mariana Borigen. Creado por Network Comunicaciones